Pensamiento funcional


*Importante: La palabra o frase debe tener correcta ortografía


Pensamiento funcional

entendiendo la disfunción fisiológica

La comunicación de las neuronas se realiza mediante neurotransmisores y, dentro de estos, la acetilcolina actúa como importante mensajero del sistema nervioso autónomo (SNA), particularmente de las actividades parasimpáticas. La acetilcolina está presente en el sistema nervioso central (SNC) y periférico, siendo el único neurotransmisor de la división motora, cuyo nervio primario del sistema nervioso parasimpático es el nervio vago, involucrado en una variedad de importantes funciones psicológicas y fisiológicas que incluyen desde el reconocimiento y regulación de la emoción hasta el control del sistema cardiovascular. 1

En las terminaciones presinápticas de las sinapsis colinérgicas, la enzima colina-acetiltransferasa une la Acetil CoA  a la colina, usando como cofactores la tiamina y el manganeso para sintetizar la acetilcolina; después de su liberación a la hendidura sináptica y de que haya realizado su función al unirse a su receptor, es hidrolizada por la enzima acetilcolinesterasa, cuya función es dependiente de la vitamina B3. La función enzimática puede inhibirse en el caso de la colina-acetiltransferasa por el mercurio y la acetilcolinesterasa debido a organofosforados.

Adicionalmente, la colina y sus subproductos son necesarios en el cuerpo para:

  • Producción de bilis.
  • Formación de fosfolípidos de membrana.
  • Función de células cerebrales.
  • Producción de acetilcolina.
  • Control de lípidos.
  • Donación de grupo metilo.
  • Remetilación de la homocisteína mediante la enzima betaína-homocisteína S-metiltransferasa (BHMT).
  • Entre otros.

A nivel central, cuando hay mucha estimulación (excitación neuronal) se genera un círculo vicioso de oxidación a nivel cerebral que se produce por:

  • Persistencia de la activación del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA) por el glutamato.
  • Despolarización neuronal parcial por entrada de calcio a las células.
  • Excitotoxicidad por disfunción mitocondrial con disminución de la producción de ATP.
  • Mayor estrés oxidativo y muerte celular.

La acetilcolina a nivel central es un neurotransmisor antiexcitatorio que:

  • Ayuda a prevenir la entrada en este círculo. 
  • Favorece emociones positivas.
  • Incrementa la percepción.
  • Aumenta la atención.
  • Promueve el sueño profundo.
  • Estimula el aprendizaje.
  • Promueve la memoria a corto plazo.

En el sistema nervioso periférico, la acetilcolina tiene como función:

  • Disminuir la frecuencia cardíaca.
  • Dilatar los vasos sanguíneos.
  • Aumentar el peristaltismo.
  • Estimular la secreción de ácido clorhídrico y enzimas digestivas.
  • Activar el músculo esquelético.
  • Mantener una liberación mínima de catecolaminas.
  • Modular el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA).

En la vía eferente del eje corazón-cerebro, el estímulo del cerebro sobre la corteza prefrontal e insular interactúa con el hipotálamo, la amígdala, el tálamo y la sustancia gris periacueductal, llevando información hacia el tallo cerebral sobre el núcleo del tracto solitario, núcleo motor dorsal del vago y núcleo ambiguo. Esta información comandada por el sistema nervioso simpático va a tener eferencia mediante la médula espinal y las raíces nerviosas ubicadas entre T1-T4, generando un influjo hacia estructuras subdiafragmáticas o directamente al corazón mediante el sistema nervioso cardíaco intrínseco. En la sinapsis preganglionar, la unión de la acetilcolina a los receptores nicotínicos desencadena en la sinapsis postganglionar una estimulación de la secreción de norepinefrina con unión a los receptores beta-adrenérgicos cardíacos, ejerciendo influjo a través del nodo sinusal y del nodo atrioventricular para generar la variabilidad de la frecuencia cardíaca.

eje cerebro corazon

La acetilcolina en estados de hipersimpaticotonía se une a los receptores muscarínicos en lugar de los receptores nicotínicos, con efecto directo sobre el nodo sinusal y nodo atrioventricular, generando rigidez y pérdida de la variabilidad de la frecuencia cardíaca frente a un desafío ambiental/físico/emocional. Es así como se refleja un deterioro de la actividad del nervio vago sobre el control del sistema cardiovascular y en la regulación emocional, con rigidez psicofisiológica, aumento de la morbilidad y riesgo de mortalidad por cualquier causa.

Cuando los pacientes tienen deficiencias nutricionales de los precursores de acetilcolina o de sus cofactores es frecuente que vivan en enojo, ansiedad y/o miedo crónico. Adicionalmente, el tabaquismo genera que los receptores nicotínicos, por su mayor afinidad a la nicotina, no puedan ser estimulados por la acetilcolina a nivel central, se estimulan entonces los receptores muscarínicos y son perpetuados estados emocionales negativos.

Por otro lado, las vías aferentes del eje corazón-cerebro viajan por el sistema parasimpático comandadas por las vías sensitivas del nervio vago. El 80% de su función aferente recibe información de nuestro medio interno mediante el área postrema (encargada de monitorear la sangre, intoxicación por alimentos, cinetosis, emesis), del medio externo y emocional por aferencia olfativa, facial, gustativa, visual y auditiva. Esto genera un impacto directo sobre el sistema cardíaco intrínseco. Adicionalmente, en estas vías aferentes entra en juego la información del núcleo del tracto solitario al recibir información del corazón, pulmones, baroreceptores, quimioreceptores, tracto digestivo, tracto respiratorio superior y facial, todos estos estímulos recibidos por el nervio vago son trasmitidos hacia el complejo parabraquial, la sustancia gris periacueductal, la amígdala, el hipotálamo, el tálamo y finalmente hacia la corteza cerebral.

Vemos entonces, como el corazón envía señales al cerebro que van hacia la amígdala (centro de procesamiento emocional) y al tálamo, sincronizando nuestras funciones corticales y afectando nuestros centros cerebrales superiores en respuesta a los estímulos provenientes del sistema nervioso cardíaco intrínseco, percepción del cuerpo, percepción de dolor y de despertar. Es así, como la función cerebral depende fundamentalmente de esta información. La función óptima y saludable es el resultado de interacciones continuas, dinámicas y bidireccionales entre múltiples sistemas de control neuronal, hormonal y mecánico a nivel local y central, en donde la corteza frontal está encargada de la asociación del procesamiento emocional y de generar la coherencia en la variabilidad de la frecuencia cardíaca.

Como decía Rene Descartes: “Emociones gestionadas eficazmente funcionan en sincronía para facilitar la actividad de la mente, emociones no gestionadas causan caos mental.” Según los hermanos John y Beatrice Lacey, la entrada aferente del corazón y del sistema cardiovascular al cerebro podrían afectar significativamente la percepción, el comportamiento y la actividad motora a través de estímulos inhibitorios o facilitadores. Los procesos emocionales operan a una velocidad mucho mayor que los pensamientos y frecuentemente pasan por alto el proceso de racionamiento lineal de la mente por completo. Esto hace difícil controlar la emoción, creando el denominado secuestro emocional que tiene gran impacto sobre la actividad cognitiva y procesos de memoria. Por esta razón, cuando se mezcla una emoción positiva en los procesos de memoria, se mejora el aprendizaje, juicio y procesamiento cognitivo en la resolución de problemas.

El corazón envía mucha más información al cerebro que la que el cerebro envía al corazón, estas señales afectan especialmente las áreas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones, creatividad y experiencia emocional, de esta manera los circuitos neuronales del corazón nos permiten aprender, recordar y tomar decisiones funcionales relativas a la actividad cardíaca independiente del cerebro. Es decir que el corazón (en el sentir) arrastra la actividad de la mente dependiendo de la personalidad, creencias, hábitos, cultura e intención; por lo tanto, no basta con solo respirar para hacer que las ondas cerebrales se sincronicen con las variaciones del ritmo cardíaco, es necesario sentir.

El estrés y el pensamiento contaminado y excesivo inducen la actividad de la enzima monoaminoxidasa a nivel central, encargada de regular la degradación metabólica de neurotransmisores en el sistema nervioso tales como serotonina, noradrenalina, adrenalina, dopamina y dimetil triptamina (principal neurotransmisor visionario). Cuando esta enzima esta sobreactivada se entorpece nuestra conexión con la fuente, hay pobre modulación de conductas agresivas, impulsivas y violentas. Sin embargo, tener pensamientos coherentes, regenerativos y enriquecedores nos ayuda a normalizar la actividad de esta enzima, logrando prolongar la vida media de los neurotransmisores mejorando así nuestra psico-fisiología.

Por otro lado, el corazón también secreta hormonas y neurotransmisores como el factor natriurético auricular para el control de la presión arterial y oxitocina, hormona del amor o la hormona del vínculo, con efecto en la cognición, tolerancia, adaptación a comportamientos sexuales, aprendizaje de señales sociales, establecimiento de vínculos de pareja duraderos. Adicionalmente, el corazón es el órgano de bioelectricidad rítmica más potente y tiene hasta un 60% más electromagnetismo que el del resto del cuerpo. Es capaz de enviar señales que influencian el procesamiento de la información del ambiente externo e interno y responde con patrones de coherencia o incoherencia respecto a las ondas cerebrales, creando un estado endocrino pro o contra supervivencia.

El campo electromagnético que rodea al corazón debido a su producción eléctrica es medible hasta 1 metro de diámetro por fuera del cuerpo físico. Este campo logra penetrar la materia codificando diferente información en ella, demostrando que nuestra propia coherencia al pensar, hablar y actuar es capaz de crear un estado de coherencia biológica. Un estado donde resonamos en una frecuencia natural con una mayor armonía y sincronización en la dinámica del sistema nervioso y en el eje corazón-cerebro, no solo en nosotros mismos sino también en quienes nos rodean, estemos o no conscientes de esto. Entonces, lo que sucede en el cuerpo y el pensamiento ya ha sucedido en el corazón, este evento proviene de la esfera de nuestra autoconciencia o de su ausencia, reflejando emociones, creencias y significado de lo que estamos experimentando en el momento presente. El “cerebro del corazón” activa en el “cerebro de la cabeza” centros superiores de percepción que interpretan la realidad, sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo y por ello tiene una percepción exacta de la realidad significante para la vida, el presente.

El poder de influencia del campo electromagnético sobre el campo holográfico (matriz sensible a estados) no es posible desde la mente, sino desde el corazón. Por lo tanto, la coherencia cardiaca depende de la coherencia de la emoción intencionada, no únicamente de la respiración. La coherencia hace una referencia a la alineación cooperativa entre el corazón, la mente y las emociones. Entonces, no se debería insistir tanto en el dominio de las manifestaciones de la enfermedad como en la comprensión y búsqueda del alivio de los estados incoherentes. La coherencia se puede medir utilizando una tecnología que analiza la variabilidad de la frecuencia cardíaca, es decir, mide los cambios de latido a latido que ocurren naturalmente en el ritmo cardíaco y su correspondencia con el patrón de las ondas cerebrales. Como observamos en la imagen, los estados impregnados con emociones negativas como la frustración, están caracterizados por un patrón irregular y errático, mientras que, los estados con emociones positivas como la apreciación, se caracterizan por la coherencia, orden y suavidad de sus patrones. El grado de coherencia en el ritmo cardíaco de un individuo y la cantidad de tiempo que es mantenida, determina el grado de sincronización del eje corazón-cerebro.

ritmo cardiaco

Existe una conexión entre los sistemas biológicos mediante redes intrincadas ,en donde la incoherencia genera un impacto en todos los sistemas al activar la respuesta al estrés. Sabemos que el estrés psicológico es más potente que el estrés físico, logrando mantener una respuesta crónica de redistribución que ocasiona enfermedad y tiene efectos profundos sobre diferentes funciones biológicas. Las investigaciones realizadas en las últimas décadas, definen los mecanismos por los cuales mediadores del estrés neuronal y hormonal, actúan para modular la motilidad intestinal, la función de la barrera epitelial y los estados inflamatorios.

Debido a la anticipación existente en el estrés real y percibido, se genera impacto fisiológico por:

  • Aumento de la dominancia simpática.
  • Aumento de la hormona liberadora de corticotropina (CRH) en el hipotálamo.
  • Aumento de la producción de cortisol y catecolaminas en la glándula suprarrenal.
  • Disfunción tiroidea.
  • Disfunción de hormonas sexuales por el robo de cortisol.
  • Alteración de la respuesta inmune con repercusiones a nivel neurológico, cardiovascular y gastrointestinal.
  • Disminución de la inmunoglobulina A secretora.
  • Redistribución del flujo sanguíneo.
  • Supresión de la regeneración celular intestinal.
  • Favorecimiento del sobrecrecimiento de otros patógenos a nivel intestinal (especialmente bacteriano y fúngico), que liberan lipopolisacáridos principalmente de gram negativos.
  • Daño de las uniones intercelulares a nivel de la barrera intestinal y de la barrera hematoencefalica con permeabilidad de las mucosas.
  • Aumento del estrés químico por endotoxemia.

Al aumentar los niveles de adrenalina en el sistema, se redistribuye el suministro de sangre dándole prioridad a los músculos para huir del peligro, se genera vasoconstricción, ansiedad, disminución de la absorción de alimentos y aumento de la adherencia de bacterias patógenas. Por otro lado, la noradrenalina y otros mediadores de la adaptación al estrés modulan las interacciones de la mucosa con las bacterias entéricas. Los cambios mediados por el estrés en esta delicada interacción pueden modificar los patrones de colonización microbiana en la superficie de la mucosa y alterar la susceptibilidad del huésped a la infección. Además, los cambios en las interacciones huésped-microbio en el tracto digestivo también pueden influir en la actividad neuronal en áreas del cerebro sensibles al estrés.2

El estrés psico-emocional suprime los lactobacillus, bifidobacterias e IgA, emociones como el miedo y el coraje aumentan los bacteroides fragilis y las catecolaminas estimulan el crecimiento de los microrganismos gram-negativos (Yersinia, Pseudomonas). 3

estres psicoemocional

Los datos disponibles, aunque todavía preliminares y escasos, asocian variaciones genéticas como factor predisponente de enfermedades psiquiatricas y somáticas y de su comorbilidad ;,indicando la importancia que tienen las variantes polimórficas en los genes que codifican el transportador de serotonina (5-hidroxitriptamina, 5-HT), el receptor 5-HT2A, las citoquinas proinflamatorias y la enzima convertidora de angiotensina (ECA) en condiciones como migraña, fibromialgia, enfermedades cardiovasculares y cuadros psiquiátricos. 4

Por otro lado, se ha evidenciado que existe una asociación entre el trauma preconcepción y alteraciones epigenéticas. Estas alteraciones son evidentes tanto en el padre expuesto como en su vástago, debido a que los traumas psicológicos severos tienen efectos intergeneracionales.

Los mecanismos epigenéticos se ven afectados por varios factores y procesos, incluido el desarrollo en el útero y en la infancia, las sustancias químicas ambientales, el envejecimiento y la dieta.5

Las histonas son proteínas alrededor de las cuales se enrolla el ADN para la compactación y regulación genética, y pueden por los grupos metilo encontrados en algunas fuentes dietéticas marcar el ADN al ser metiladas y generar una activación o supresión de los genes; a demás, existen factores epigenéticos que cuando se ligan a las colas de las histonas alteran la medida en que el ADN esta enrollado dando acceso al material genético para ser activado. 5Todos estos factores epigenéticos y procesos de transcripción genética tienen un efecto sobre las personas e influencian en su salud, lo que posiblemente resulta en cáncer, enfermedades autoinmunes, trastornos
mentales o diabetes, entre otras enfermedades.

histonas

La respuesta al estrés debido a emociones negativas, produce cambios en la distribución del flujo sanguíneo desde los órganos hacia los músculos, llegando a causar deterioro de la función orgánica si se mantiene durante un periodo prolongado de tiempo. Por otro lado, con las emociones positivas se centraliza la energía, optimizando la función orgánica.

redistribución de flujo

Existe una herramienta denominada, escala tonal, la cual permite evaluar el tono emocional en el que se encuentra alguien. Al conocer el tono actual del paciente, nos acercamos a comprender sus actitudes, comportamiento y potencial de supervivencia. La escala tonal se debe empezar a leer desde el numero menor hacia el numero mayor.

escala tonal completa

De 0.05 a 2.0

Cuando un paciente está crónicamente triste por pérdidas, está en pesar. Esto es 0.5 en la escala. Cuando una persona no está todavía en un nivel tan bajo como pesar, pero se da cuenta de que las pérdidas son inminentes, él está en miedo, cerca de 1.0 en la escala. Exactamente por encima de miedo, las pérdidas del pasado o las inminentes generan odio en la persona. Sin embargo, no se atreve a expresarlo así, de manera que el odio aflora de forma encubierta; esto es 1.1, hostilidad encubierta.

Un individuo que lucha contra pérdidas que lo amenazan está en enojo. Esto es 1.5. La persona que sólo sospecha que una pérdida puede ocurrir o que se ha quedado fija en este nivel, está resentida. Se encuentra en antagonismo, que está en 2.0 en la escala.

De 2.0 a 4.0

Por encima de antagonismo, la situación de una persona no es lo bastante buena como para que esté entusiasta, ni es lo bastante mala como para que esté resentida. Ha perdido algunas metas y no puede localizar otras de inmediato. Se dice que está en aburrimiento, o en 2.5 en la escala tonal.

En 3.0 en la tabla, una persona tiene un aspecto conservador, cauteloso en relación a la vida, pero está alcanzando sus metas.

En 4.0 el individuo es entusiasta, feliz y vital. Muy pocas personas están de manera natural en 4.0 en la escala tonal. Una media bastante benévola está probablemente alrededor de 2.8.

Esta escala tiene un aspecto crónico y un aspecto agudo. Una persona puede caer a un nivel bajo de la escala tonal durante diez minutos y luego subir o puede caer durante diez años y no volver a subir. Un paciente que ha sufrido demasiadas pérdidas, demasiado dolor, tiende a fijarse en algún nivel bajo de la escala con sólo ligeras fluctuaciones, y su comportamiento común y general es regida por ese estado emocional.

Para lograr una comunicación asertiva con el paciente, su tono emocional no debe estar tan distante al tuyo. De ocurrir esto, deberás hablarle en la emoción de medio tono o tono completo que este por encima, y de esa manera guiarlo hacia tonos más elevados de forma gradual para lograr una actitud mucho más feliz y vital.

Antes de seguir navegando por estas intrincadas redes, deben ser definidos algunos conceptos claves:

  • Espacio: cuando un punto de vista observa puntos de dimensiones; cuando nace el espacio, nace el estado del ser.
  • Energía: partícula-onda postulada en el espacio. Existen tres formas: flujo, risco y dispersión.
  • Materia: energía condensada que genera un cuerpo. Con energía y materia aparece la condición de hacer.
  • Tiempo: movimiento relativo de las partículas por el cambio de relación entre el punto de vista y el punto de dimensión y con el tiempo aparece la condición de tener.
  • Onda: oscilaciones periódicas de energía trasladándose a través del campo cuántico, portadora y codificadora de información.
  • Espíritu: el ser, la persona en sí. Unidad consciente de ser consciente. No es materia, ni energía. Está ubicado en el tiempo y en el espacio sólo por consideración. Es el factor estático.
  • Mente: una red de comunicaciones, imágenes, energías y masas, que se producen por las interacciones que tiene el ser con el universo físico y con otros seres. La mente es un sistema de comunicación y control entre el ser y el medio ambiente. El propósito de la mente es plantear y resolver problemas relacionados a la supervivencia y dirigir el esfuerzo del organismo de acuerdo con estas soluciones.
  • Problema: fuerza contra fuerza o propósito contra propósito, como resultado genera un risco de energía con un aumento de la densidad.
  • Cuerpo: una forma identificable que facilita la comunicación y el control que el ser ejerce sobre el universo físico. Es el centro de comunicación del ser. Es un motor compuesto principalmente de carbono que funciona por sistemas de combustión lenta.
  • Engrama: es una estructura de interconexión neuronal que tiene como efecto la activación en red de un sistema de neuronas, que producen respuestas de regulación automáticas del organismo.
  • Facsímil: duplicación que hace la mente de las longitudes de onda o patrones de movimiento del universo físico. Contiene visión, sonido, dolor, emoción, esfuerzo, conclusiones, etc.
  • Diferencia de potencial: cargas o masas diferentes pero comunicados que generan una corriente para formar un solo espacio homogéneo.
  • Densidad de la imagen mental: los riscos contenidos en el facsímil determinan la diferencia de potencial. Es medible por peso o por resistencia.
  • Emoción: manifestación fisiológica que determina la cantidad y la calidad del esfuerzo que ejerce el organismo.
  • Propósito: el camino que el individuo escoge y recorre para sobrevivir y alcanzar su meta. El propósito no es una meta, sino lo que uno hace en el camino hacia la meta. El propósito es determinado por el quien eres.
  • Juego: el juego consiste en libertades, barreras y metas. Siempre estamos jugando, si el paciente no escoge el juego, el cuerpo lo escoge. Cuando se pierde el juego a nivel espiritual aparece la enfermedad.
  • Felicidad: lo que siente el individuo al superar las barreras que se presentan en el recorrido hacia sus metas. El paciente esta feliz conmigo como terapeuta cuando siente que esta progresando a un buen ritmo. Y el secreto de la felicidad es la habilidad para crear un juego, para superar barreras.

La mente en el cuerpo se separa en mente analítica y en mente reactiva. La mente analítica es frágil y cuando esta muy sobrecargada por un trauma físico, estructural, mental-emocional, migra hacia la mente reactiva. Durante la migración, el recuerdo queda grabado como una memoria traumática en una carpeta archivada fuera del banco de memoria accesible, es decir, queda guardada en forma de engrama conteniendo un risco capaz de generar energía con masa y carga que logra producir una diferencia de potencial al ser re-estimulado por un detonante. Si algo y/o alguien detona una memoria traumática, la persona dramatiza el facsímil, reproduciendo cualquier sensación, emoción, dolor del cuerpo sufrido en el momento del trauma. Se migra el control de la mente analítica hacia la mente reactiva bajando el tono sobre la escala tonal, resultando una emoción negativa como el temor, ira, miedo.

Por otro lado, el temor entre otras emociones negativas es capaz de producir la misma reacción fisiológica que el peligro real y presente. Por este motivo, el dolor del pasado almacenado en engramas (la mayoría provenientes de la vida intrauterina) logra afectar el comportamiento y la fisiología del presente, manifestándose en enfermedades psicosomáticas. En otras palabras, si existe falta de habilidad para manejar un problema laboral, familiar, financiero, relacional, etc., se genera un calculo mental que re-estimula un engrama, reproduciendo una emoción equivocada por la dramatización de su facsímil, debido al recuerdo en el presente de forma inconsciente, y sin lograr identificar el porque de esa emoción, se responde con una justificación.

La búsqueda de soluciones para problemas espirituales dictados por estados incoherentes mediante el cerebro, es capaz de generar manifestaciones en el plano físico mediante una disfunción debido a que el ser es creador de espacio, energía, materia y tiempo. Adicionalmente, en el camino de las enfermedades crónicas existen muchas elecciones que las personas hacen a menudo inconscientes, pero al concientizarlas pueden cambiarse las manifestaciones y por lo tanto el resultado. Por eso, es muy oportuno darle al paciente una tabla con la escala tonal impresa para que visualice en que parte de la escala se encuentra en diferentes momentos de su día a día. Si la persona en algún momento se posiciona en 2.0 (antagonismo) o un puntaje menor dentro de la escala tonal, se debe sugerir que guarde silencio debido a que el control ha sido migrado hacia la mente reactiva, y no es buena estrategia confiar en las conclusiones sacadas en este estado, ni tampoco se logra una comunicación efectiva con otros. Cuando logramos detectar esta migración, se sugiere salir a caminar, visualizar en cual tono queremos posicionarnos y tomar conciencia del estado mental, cuidando nuestro pensamiento con higiene mental y dulce firmeza. Una forma sencilla mediante la cual logramos ver el ejemplo del pensamiento que cuidamos o descuidamos, es el espejo de nuestros hijos, en ellos logramos percibir nuestros errores y actuar para sanarnos si así lo deseamos con estrategias de rehabilitación fisiológica y agradecimiento, evitando que se oscurezca la visión y se pierda la conexión con la conciencia divina.

Durante la consulta, siempre se debe intentar subir al paciente dentro de la escala tonal hacia 3.3 (interés intenso), con el fin de restablecer el control de la mente analítica para que logre tomar decisiones correctas, pro supervivencia. La diferencia entre obtener o no resultados durante la consulta depende de la capacidad del médico de admirar y ser admirado, para logarlo se debe trabajar en la comprensión, cuyos componentes son:

  • Afinidad: sentimiento de amor o afecto por algo o por alguien.
  • Realidad: “eso que aparenta ser”. La realidad es, básicamente, acuerdo. Lo que estamos de acuerdo en que es real, es real.
  • Comunicación: intercambio de ideas u objetos entre dos personas.

La atención centrada en el presente con presencia, es capaz de estimular la neuroplasticidad por aumento del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) en el médico y el paciente, lo cual hace que se aumente su resonancia. Como médicos debemos ser testigos de la historia del paciente con presencia y curiosidad, hacer preguntas profundas y provocativas que sean capaces de abrir la posibilidad de sanación al comprender que la emoción de cada persona codifica el grado de afinidad y realidad. La relación entre las personas inicia con la comunicación como un puente hacia estados más elevados de conciencia y felicidad. La comunicación hace que exista el deseo de ocupar el mismo espacio por la afinidad, generando una manifestación endocrina y neurológica que produce un esfuerzo en el cuerpo, el resultado correcto o equivocado de esta comunicación va a estar dictado por el calculo mental del paciente sobre la situación, creando realidad al influir sobre la comunicación celular impactando sobre las hormonas, neurotransmisores, mediadores inflamatorios, inmunológicos y electromagnetismo. Las interacciones celulares y orgánicas no dependen solamente de los procesos bioquímicos y de la conducción nerviosa, sino también, de fenómenos electromagnéticos que anteceden a estas respuestas, en donde las integrinas y las quinasas forman parte de ese citoesqueleto conductor electromagnético.

Como vimos, los pensamientos contaminados generan energía al activar engramas y la energía se puede comportar como onda o partícula. Las ondas generadas por la energía del engrama de manera dispersa en el espacio/tiempo sobre el campo cuántico se comportan como partículas y cuando estas colapsan, regresan al plano físico como ondas de información que logran manifestarse a través de las emociones y acciones en un lugar, con una posición y un momento definidos por el presente del observador. Mediante esta mecánica de entrelazamiento cuántico influimos en las manifestaciones del estado del ser, que está conectado al cuerpo y afecta nuestro ADN y el entorno, generando o no coherencia individual y/o social. Te invito a ver este video sobre la definición de coherencia social para ampliar el concepto. https://youtu.be/F1EesqUtKyE 

El corazón es el instrumento más poderoso de conexión, comunicación y dialogo con el universo. Es el que nos permite encontrarnos y es donde esta trasplantado nuestra manera de estar en el mundo, la manera de encarnar un propósito. Sin embargo, pensamientos y emociones negativas logran resetear nuestro tallo cerebral y disminuir nuestra supervivencia, generando poca coherencia en la variabilidad cardiaca debido a que el estado de gestarnos a nosotros mismos es una condición para ser creadores de nuestro destino al ascender nuestra energía vital. Este ascenso de la energía vital no sucede mientras no esté despierta la energía del corazón y nos quedemos atorados en pensamientos y emociones asfixiantes, haciendo de nuestro ser una prisión sin sentido, sin propósito y desconectados de la fuente padeciendo disfunciones y posteriormente enfermedades.

conexión respiración universo

Las emociones son estrategias para incorporar una identidad personal pero debemos transformalas y que se vuelvan liberadoras, viviendo nuestras emociones y conquistando el presente para servirle a la vida. Lo que pensamos mientras respiramos es lo que labra nuestro destino, disminuye o aumenta la supervivencia y nos acerca o aleja de nuestra humanidad.

Para lograr acallar el ruido de la mente se debe pensar en el corazón y sintonizarnos con nuestro propósito mediante el asombro, la admiración, la gratitud y la esperanza, poniendo la mano sobre el corazón o estando absortos con todos nuestros sentidos. Solo así podemos abrir las puertas al conocimiento y la sabiduría. Cuando evitamos esa sabiduría del corazón, impactamos la corteza orbito frontal (relacionada con el procesamiento cognitivo de la toma de decisiones, la mente reactiva) por las elecciones y manifestamos el dialogo de la mente, perdemos la coherencia del eje corazón-cerebro. Te invito a ver este cortometraje de Disney llamado “cabeza o corazón” en el enlace https://youtu.be/u-radLHmpQI para que te quede la idea aun más clara.

En conclusión, el pensamiento es una representación, una imagen de una posibilidad cuántica. La mente tiene la posibilidad de aislar una de las infinitas posibilidades pero para insuflarle vida propia se requiere un sentimiento, y de esta manera se producen interacciones que generan estados, campos que son modelados y ordenados según los ritmos que nutren y ordenan la esfera de la manifestación. Es por eso que las emociones tienen una fuerza que debe ser conducida de manera adecuada para que sea liberadora y no retenida, hay que ser coherente caminando con y para el corazón como individuos que mantienen y comparten los vínculos con la mente para que se tejan campos de estados emocionales reparadores y/o sanadores generando coherencia, tendencia, habito y hábitat, porque al conectar con nuestro propósito superior se restablece la trama de la vida como herramienta privilegiada que pulsa estados pro supervivencia.

Deja una respuesta